Tal vez uno de los más autorizados para caracterizar el modelo que pregona el actual oficialismo sea el economista Aldo Ferrer. En un artículo publicado en distintos medios de prensa ha hecho un análisis de los distintos modelos aplicados en la Argentina.
Enumera los siguientes: 1) Economías regionales de subsistencia (etapa colonial), 2) Periodo de transición (desde 1810 hasta mediados del siglo XIX), 3) El modelo liberal y la etapa de la economía primaria exportadora (mediados del siglo XIX hasta 1930), 4) Periodo de la industrialización inconclusa (1930 hasta el golpe de 1976), 5) La etapa de la hegemonía neo-liberal (1976 a 2001) y 6) el modelo actual.
EL ACTUAL MODELO
Que llegue a constituir una etapa de la historia económica del país de pende de la consolidación de los factores que posibilitaron el cambio de rumbo, dice Ferrer.
Y detalla como rasgos característicos del actual modelo, los siguientes:
1) El desarrollo industrial (además de recuperar la industria para abastecer el consumo interno, actualmente cerca del 70% de nuestras exportaciones provienen de la industria y la agro-industria)
2) La agregación de valor a la producción primaria (pasar de granero a ser la góndola del mundo, según la presidenta). En esta política se inscribe el Plan agroalimentario y agro industrial 2010-2020, la creación de parques industriales para industrializar la materia prima en origen, la industrialización de la ruralidad, entre otras medidas.
3) El protagonismo de la ciencia y la tecnología (creación del Ministerio de Ciencias, presupuesto suficiente a escuelas técnicas y universidades, repatriación de científicos, más presupuesto para el INTA, el INTI y el CONICET, entre otras medidas)
4) La reestructuración de la deuda y el desendeudamiento externo (en 2001 la deuda representaba un 120% del PBI y hoy solo algo más del 30%)
5) La autonomía financiera al cancelar la deuda con el Fondo Monetario Internacional y tener que aceptar la imposición de ajustes como hoy le exigen a los países europeos.
6) La redistribución progresiva del ingreso y la atención a los sectores vulnerables (como la recuperación de las negociaciones colectivas de los sindicatos, recuperación del salario mínimo, incorporación al mercado de 2.200.000 mayores sin cobertura jubilatoria ni de salud y de unos 3.500.000 chicos mediante la asignación universal, más la universalización de pensiones a discapacitados y madres de siete hijos, entre otras medidas)
7) La recuperación de instrumentos de acción del Estado Nacional (como los fondos previsionales de los trabajadores que son ahorro argentino genuino, las decisiones económicas tomadas en la Casa Rosada y no en las oficinas de los grupos económicos dominantes, la recuperación de Aerolíneas Argentinas, de Aguas Argentinas y de Y.P.F., entre otras medidas)
8) El énfasis en la integración sudamericana (apostando fuertemente al MERCOSUR y a la UNASUR)
EL MARCO INTERNACIONAL
Como en los periodos y modelos anteriores, los acontecimientos internacionales ejercen mucha influencia y plantean desafíos, dice Ferrer. La perspectiva desde la cual se observa la realidad resulta así fundamental para el diseño de la estrategia de desarrollo e inserción en el orden global. En este sentido, dice, en el modelo actual no se observa la globalización desde el canon neoliberal, es decir, desde el pensamiento céntrico (y supuestamente único) que viene de los países hegemónicos.
LAS ECONOMIAS EMERGENTES
En sentido contrario a las recetas neoliberales, el éxito de las economías emergentes (como China, India, Brasil y entre ellos la Argentina y los países latinoamericanos con gobiernos progresistas) se funda en la fortaleza de sus Estados nacionales, en el impulso de la ciencia y la tecnología, en el desarrollo económico y la transformación social.
En estas condiciones, concluye, no es posible transformar el mundo, pero sí cambiar cómo se está en este mundo.
La visión de un simple ciudadano preocupado por entender
¿HACIA DONDE VAMOS...?
Por Cr. José Niveyro