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2008-03-01 :
Discurso del gobernador en la apertura de sesiones ordinarias
Sr. Presidente de la Asamblea Legislativa.
Sra. Presidente de la Cámara de Diputados de la Provincia.
Sres. Senadores y Diputados Nacionales.
Sres. Senadores y Diputados Provinciales.
Sr. Presidente del Superior Tribunal de Justicia.
Sres. Intendentes y Concejales.
Sres. Representantes de las Fuerzas de Seguridad.
Sres. Representantes de otras Naciones y Provincias.
Sres. Mandatarios religiosos.
Sres. Miembros de Organizaciones de la Sociedad Civil.
Sras, y Sres, amigos de todas partes de la Provincia:
Una vez más, como cada año, y conforme a las prácticas parlamentarias; vengo a inaugurar el período de sesiones ordinarias de esta Honorable Legislatura.
Y hoy primero de marzo del 2008, lo hago con el orgullo de haber sido parte, junto a toda la ciudadanía y con muchos de ustedes como protagonistas; del proceso de Reforma Constitucional que determinó este día, como fecha de inicio de las sesiones ordinarias del cuerpo.
La Reforma ha sido la culminación de un largo proceso político y significa la apertura de un nuevo escenario institucional para la Sociedad Correntina. El nuevo texto, fruto de un trabajoso consenso es a la vez oportunidad y desafío. Soy de los que creen que a partir de las modificaciones introducidas, no sólo se ha abierto una amplia agenda de adecuaciones legislativas, sino que desaparecen muchos de los obstáculos que existían para llevar adelante un modelo diferente de construcción política.
Como todos recordarán; la Reforma se había propuesto cerrar la transición desde la Provincia inestable e inmóvil hacia la Provincia moderna y orientada a resolver su deuda con el futuro.
En esa lectura, debemos ser conscientes que Corrientes ha dado vuelta una página pesada de su historia reciente, con verdadera grandeza.
Los acuerdos alcanzados en la mayoría de las deliberaciones, el clima de trabajo en la Convención Constituyente y la naturaleza equilibrada y a la vez transformadora de los institutos introducidos en la nueva Carta Magna, son demostrativos de un gesto político que merece ser destacado.
Personalmente considero que a medida que transcurra un tiempo que nos permita ganar en perspectiva; la Convención Constituyente será analizada y recordada como un verdadero momento de inflexión de nuestra historia.
Aún no hemos resaltado adecuadamente los más evidentes logros de la misma, y no son triviales, pensemos por ejemplo que abordó todos los temas que se propuso, en ningún caso existieron obstáculos insalvables o posiciones obstruccionistas, o que su redacción final recoge con buena articulación propuestas de diferentes vertientes ideológicas, y tantas otras virtudes, que muchas veces reclamamos y que en esta oportunidad hemos sido capaces de materializar.
Quiero agradecer a la Sociedad Correntina por su madurez y a los actores políticos, por reflejar esa característica tan necesaria, en un momento decididamente trascendente.
Evitemos una lectura superficial del trabajo realizado. Porque aunque ahora parezca sencillo; debemos dejar en claro tanto los riesgos que enfrentó el proceso reformista, como la delicada tarea que nos queda por completar.
Dos peligros asediaban a la Constituyente, y ambos fueron evitados: En primer lugar existía el riesgo de contaminar los debates con lógicas ajenas a Corrientes, lo que no sucedió.
Y ustedes saben lo difícil que muchas veces es abstraerse de los ruidos del contexto. Por aquellos días, hasta la simple mención de una posibilidad reformista era cuestionada sin demasiado sentido. Los medios periodísticos nacionales a partir de generalidades, muchas veces confundían realidades de distintas Provincias. Sin embargo, casi nadie en Corrientes se hizo eco de un clima que aquí resultaba extraño; porque luego de muchos años nos habíamos propuesto hacer la mejor Constitución posible.
En segundo lugar, existía el riesgo de deformar la agenda política, limitando el debate constitucional, al tratamiento de la posibilidad de re-elección del Ejecutivo Provincial. Y tampoco ocurrió.
Ninguna fuerza política redujo su participación en el proceso constituyente a un temario acotado. La Constituyente fue caja de resonancia de debates postergados y nuevos, con igual empeño de los Legisladores por tratar todos, sin exclusiones temáticas y sin posiciones dogmáticas.
Más allá de cualquier tensión, hemos sido constructivos y no caímos en la tentación, siempre existente, de reducir la política a una mera competencia por espacios de poder.
Por tales conductas y por la naturaleza de los contenidos abordados; la Constituyente puede leerse como el cierre de la transición política correntina.
Hemos transitado días muy difíciles, ahora ya lejanos; desde el estallido fiscal y el vaciamiento institucional, pasando por la Intervención Federal, la reorganización democrática, una etapa caótica signada por la crisis nacional, luego la recomposición del funcionamiento estatal con una agenda de emergencia que las circunstancias imponían y por último el cumplimiento de la deuda con la Sociedad Civil al producir una Reforma amplia de la Constitución en un marco político plural.
Justamente el cierre de la transición, como superación de una crisis de institucionalidad; incrementa la necesidad de nuevos modos de comportamiento político, que hagan de la experiencia una referencia aleccionadora.
Como ya se ha señalado en esta Casa, las crisis recurrentes de nuestra Provincia, no han sido fruto de hechos de la naturaleza ni un destino inevitable; sino la consecuencia de comportamientos concretos, muchos de los cuales aún conviven entre nosotros.
La superación de cualquier crisis es siempre provisoria, si no se asumen los aprendizajes que impidan su recurrencia.
Debemos profundizar el análisis que nos permita ver por detrás de los hechos el fondo del modelo político agotado.
Sobre todo en esta etapa en que con esfuerzo estamos intentando generar condiciones que prioricen la política como proyecto, a la política de proyecciones personales.
Y considero que de todos los aprendizajes posibles, hay seis que por su peso deben incorporarse a la genética de un marco político moderno para la Provincia; se trata de cambios imposibles de soslayar, que cerrada la crisis deben ser los pilares de la Provincia desarrollada que estamos construyendo.
El primer aprendizaje, es recuperar los límites de la competencia política. Y en ese sentido profundizar el concepto de responsabilidad pública. Asumir definitivamente que competir en política es algo cualitativamente distinto a sólo confrontar.
Cuando nosotros abogamos por el consenso, no lo hacemos a los fines de diluir el debate o empobrecer las deliberaciones; todo lo contrario. El consenso presupone visiones diversas y exige debate público; pero al mismo tiempo implica una renuncia a posiciones maximalistas y una vocación por privilegiar un clima que permita sostener y ampliar canales de cooperación en las instituciones democráticas y en la relación de estas con la Sociedad.
Para que haya consenso debe haber lectura política. Cuando – como ha sucedido en la campaña de la Constituyente- se realza el valor cívico de la palabra y el centro de la escena es ocupado por el razonamiento y la reflexión, el consenso es una alternativa que convive con el pluralismo y la competencia política razonable.
Nuestra cultura política todavía muestra rasgos autoritarios, y existe una resistencia a valorar adecuadamente el acuerdo político. La Sociedad sospecha de los acuerdos y ello condiciona y limita la vida política.
Los acuerdos son leídos como componendas y no como construcción. Los motivos son muchos, sobre todo la oscuridad en que a veces los mismos se conciben. Y contra eso sólo valen los acuerdos de programa.
Nosotros ofrecemos una lectura de la Sociedad y una propuesta de Desarrollo y esa es la base de cualquier acuerdo y nuestra referencia de actuación.
Recomponer la política, no sólo implica un nuevo modo de construcción y una forma distinta de ejercicio de la autoridad, sino la emergencia de un nuevo concepto de oposición, más vinculado a la superación de propuestas y el ofrecimiento de alternativas que a la obstrucción, la crítica ligera o la polémica estéril.
Lo cierto es que no hay sociedad desarrollada que construya su marco institucional sin acuerdos de base y en situación de permanente competencia.
Limitar la competencia política, sin dudas ayudará al enriquecimiento de la vida pública, a acercar a la ciudadanía que hoy se encuentra distante de los asuntos públicos a interesarse en ellos; y probablemente desde esa dinámica de incorporación y renovación, el consenso puede operar como un factor de fortalecimiento institucional y de consolidación de la idea de política como proyecto colectivo contra la política como lucha de sectores.
Se trata de una opción ética, que presupone el respeto a las instituciones democráticas de parte de todos los actores sociales y políticos y el respeto desde las instituciones democráticas a todas las ofertas políticas.
El segundo aprendizaje, es que unas finanzas públicas débiles son el primer paso para la liquidación del poder estatal y la puerta de entrada del desorden social.
Hoy, luego de cinco años de mejoras continuas de las cuentas públicas de todos los niveles del Estado, recordar la consigna parece una rémora; pero no lo es.
Debemos ser conscientes que la irresponsabilidad fiscal derivó en endeudamiento, eliminación del crédito a la actividad privada, falta de cumplimiento de las obligaciones estatales e imposibilidad de inversión pública. Con la consecuencia de deslegitimación política y erosión de las condiciones de vida.
En los últimos treinta y cinco años, el Estado argentino tuvo 4 quebrantos recurrentes y en todos ellos fue central, la debilidad fiscal. El resultado de cada uno de esos episodios, fue menor salario, peores prestaciones públicas, menor calidad de vida para los sectores populares, etc.
A pesar de aquella historia; hay quiénes siguen creyendo que cuidar la evolución del tesoro público es simplemente una respuesta económica conservadora.
Contra quienes, muchas veces descuidadamente, pretenden ignorar la lección de la historia. Nosotros debemos organizar una respuesta razonable y equilibrada, que garantice a los correntinos el normal funcionamiento del sector público provincial más allá del ciclo económico.
Es bueno recordar que las obligaciones del Estado con la ciudadanía no desaparecen cuando la recaudación disminuye; por lo tanto es imprescindible moderar la expansión del gasto público cuando el ciclo económico es positivo, además de hacer eficiente su asignación y mejorar las herramientas recaudatorias.
Nosotros sabemos que es necesario que los poderes del Estado definamos y sostengamos un modelo de fiscalidad sensato. Es una tarea ardua en la que debemos colaborar de manera urgente todos los poderes y niveles jurisdiccionales del Estado.
Debemos tener en cuenta que nuestras herramientas de soporte fiscal provincial son aún similares al periodo que precedió la crisis, y compartimos con el resto de las Provincias, salvo honrosas excepciones, un diagnóstico desolador en materia de dependencia fiscal.
Sin dudas, los años pasados no representaban un escenario óptimo para actuar en un plano tan delicado de la gestión pública; pero ahora debemos estar muy atentos a las consideraciones de nuestro equipo de Hacienda.
En la línea planteada, El Ministerio de Hacienda y Finanzas tiene la difícil misión de sostener el cumplimiento de los objetivos previstos en la Ley de Responsabilidad Fiscal, herencia de tiempos de desmanejo.
Y vamos a cumplirla, no sólo porque es una Ley de la Nación, sino que no deseamos cometer la irresponsabilidad de trasladar sin resolver un problema de generación en generación.
Y además estamos avanzando en el Régimen de Responsabilidad Fiscal Municipal.
La Convención Constituyente, reflejando el espíritu de la época, mejoró sustancialmente la situación fiscal de los municipios correntinos, que a la fecha están entre los mejor financiados en términos relativos del país. Se trata de un contexto ideal para superar las históricas dificultades de los gobiernos locales y para dar paso a una Provincia con pautas de actuación fiscales y financieras, previsibles y razonables.
El tercer aprendizaje de la etapa que hemos cerrado es que la acción política no puede ni debe nunca desenvolverse en un marco de aislamiento absoluto de vínculos con la Sociedad Civil; y que un porcentaje importante de la fortaleza de un modelo político alternativo, se derivará de compartir una agenda con la esfera de la actividad pública no estatal, conformada por organizaciones e iniciativas informales que enriquecen nuestra Sociedad y que muchas veces son ignoradas por la actividad política.
La política correntina ha pretendido siempre – y muchas veces lamentablemente lo ha logrado- subordinar a la Sociedad Civil, y la relación del Estado Provincial con las organizaciones no gubernamentales, varía entre el intento de captación de las mismas y la indiferencia.
Con la captación todo se vuelve partidismo, con la indiferencia todo se vuelve enfrentamiento. Es necesario reorganizar las relaciones Estado-Sociedad Civil, en un marco de reconocimiento recíproco de esferas diversas con una agenda común.
Con todo, debo destacar aún a riesgo de incomodar a alguien, pero con sentido de la responsabilidad, que la Sociedad Civil ve dificultadas sus relaciones con el Estado, por su debilidad.
Muchas veces, Estado y Sociedad Civil, sólo identifican el vínculo con la posibilidad de un aprovechamiento de corto plazo. Como en otros planos de nuestra tarea, falta una mirada estratégica que nos sirva de guía y que obviamente debemos procurar.
Una Sociedad Civil más autónoma, más estructurada y menos dependiente, no se construye ni desde el Estado, ni en un día, ni en un mandato; y su forma y evolución depende de cuestiones culturales profundas. En nuestra Provincia es evidente que el atraso económico y el peso desmedido del sector público en la generación de empleo conspiraron contra la emergencia de una Sociedad Civil más robusta.
Para revertir esa situación, ahora disponemos de una herramienta concreta como es el Sistema Provincial de Planificación previsto en la Constitución, donde se prevé un rol protagónico para el Tercer Sector; y también contamos con una voluntad política orientada a evitar tanto la indiferencia como las condiciones de enfrentamiento entre ambas esferas que existieron antes y durante la crisis.
El cuarto aprendizaje de esta etapa cerrada se vincula al marco de estabilidad y previsibilidad que debe guardarse en las relaciones inter-jurisdiccionales.
La calidad de las relaciones entre los distintos niveles del Estado, es demostrativa de la capacidad de articular una acción pública que conjugue intereses locales y objetivos nacionales.
Nosotros estamos cultivando y creemos que debe incorporarse definitivamente a nuestra forma de hacer política, un modo maduro de relaciones con la Nación. Y sentimos concretamente que la Nación comparte esa visión.
Aunque no será fácil refundar el Federalismo Argentino, es vital en primera instancia compartir un lenguaje. No tener miedo a asumir responsabilidades y aportar en el concierto federal, la mirada correntina.
Superada la crisis, y en el marco de confianza y seriedad en las relaciones con la Nación, debemos con prudencia iniciar el camino de un nuevo modelo federal.
Argentina combina un orden institucional federal, una estructura territorial concentrada, una organización económica en transición, y una sociedad dual. Sin dudas se hace necesario no conformarse con lo que tenemos, y tomar la decisión valiente de poner en discusión nuestro Federalismo, para refundarlo.
De la calidad de las relaciones inter-jurisdiccionales depende el re-equilibrio del territorio, una estructuración infraestructural orientada a las necesidades productivas y el incremento de los programas públicos articulados. Todo ello es determinante de las posibilidades de Desarrollo y calidad de vida. No podemos opacar con discusiones menores una relación de esa significación.
La correntinidad se defiende mejor comprendiendo el escenario nacional, destacando nuestras particularidades, ofreciendo alternativas, proponiendo programas, construyendo espacios de trabajo conjunto.
Nos corresponde a los gobiernos provinciales también nutrir un nuevo tipo de relación federal, donde la solución no es solamente señalar con el dedo un centralismo alimentado por una historia controversial.
El quinto aprendizaje, se vincula a asumir que nuestro modelo de Estado hizo crisis también como estructura organizativa; y que necesitamos poco a poco ir dando forma a una estatidad más eficiente para que pueda concretar los objetivos que la Sociedad le encomienda.
El propio peso de la crisis, eliminó del discurso político el concepto de Reforma del Estado al asociarlo a un simple ajuste de las cuentas públicas; pero eso no debe llamarnos a engaño, ni hacernos pensar que nuestro Estado se encuentra en una situación óptima.
Por supuesto que mejor financiado y con un contexto social y político más estable, el Estado ha mejorado. Pero estamos lejos de los deseos de la ciudadanía en materia de calidad y cantidad de prestaciones públicas.
Debemos ser conscientes que necesitamos otro aparato público para gestionar la Corrientes Desarrollada que nos proponemos; y que a diferencia de otras visiones, para nosotros la reorganización del Estado debe hacerse en pos de 4 objetivos: a) Mejorar las prestaciones públicas.
Terminando la asociación falsa entre prestaciones estatales y servicios de baja calidad; b) Impulsar la innovación, el Estado debe asumir el desafío de generar entornos que le permita a los ciudadanos ser innovadores; c) Garantizar la igualdad de oportunidades. El Estado no sólo debe brindar prestaciones calificadas, sino accesibles a todos los ciudadanos; d) Ser una referencia organizacional, por su profesionalidad, eficiencia, calidad y transparencia.
Todos debemos aceptar el desafío de discutir modelos de gestión novedosos, frente a alternativas conocidas pero de resultados pobres.
Es aceptable que un proceso como el propuesto sea objeto de diferentes visiones, pero es repudiable que el sostenimiento de cualquier posición se haga desde el chantaje, desde una posición de fuerza, tomando a los usuarios de servicios públicos como rehenes o rechazando “a priori” cualquier debate.
Un mejor Estado para ciudadanos y trabajadores, requiere aceptar los datos de la realidad como un insumo ineludible.
Nosotros pretendemos discutir desde otra óptica la organización estatal; roles, estructura organizativa, modos de financiamiento, incorporación de tecnología, entornos laborales; pero corresponde hacerlo sin restricciones y sin poner por delante de los intereses correntinos, los intereses sectoriales.
El sexto aprendizaje es obvio, central y a la vez traumático. La Provincia debe tener un modelo de Desarrollo que guíe nuestros esfuerzos, que sea horizonte para la gestión pública y referencia para inversores y constructores sociales y que revierta definitivamente el contexto de limitaciones en que se desenvuelve nuestra vida pública.
Un modelo de Desarrollo no es una lista de buenas intenciones, ni la recopilación de nuestras excelentes condiciones naturales.
Formular un modelo de Desarrollo, como pretendemos hacer con las nuevas herramientas que nos da la Constitución; implica reconocer las restricciones en que las actividades económicas se desenvuelven, saber cual es el contexto mundial de cada actividad, orientar la gestión pública a resolver aquellas limitantes, comprender el proceso económico y aplicar políticas pertinentes a cada nivel de maduración sectorial y sobre todo asumir la dinámica de una agenda cambiante cada vez que se avanza. Por último un verdadero programa de Desarrollo excede la idea de promoción empresarial e incorpora a su formulación los conceptos de sustentabilidad ambiental, equidad social y pluralidad.
No se trata sólo de seguir el simple expediente de conseguir recursos exógenos, por bueno que eso sea; sino de generar las energías propias para invertir, capacitar, organizar, innovar orientando la acción a mejorar el entorno en que todos los ciudadanos puedan obtener beneficios particulares, a la vez que contribuyen a la consecución de un mejor estándar colectivo.
Un verdadero Plan de Desarrollo, no es otra cosa que un proceso inacabable de mejora de la gobernabilidad, multiplicación del conocimiento, aumento en la densidad asociativa e incremento de la eficiencia económica.
Esas cuatro variables no se resuelven con la explotación de nuestros recursos naturales. Se trata de un ejercicio algo más complejo: ¿que debemos hacer, para ser como deseamos?
Porque el Desarrollo obliga a una reflexión sobre que tipo de Sociedad queremos ser. El Desarrollo no es el Paraíso y las sociedades pagan un costo por acceder a él. Por supuesto, costos mucho menores que las indignantes situaciones sociales que se derivan del Subdesarrollo.
Soy un militante de la causa del Desarrollo; por eso pongo sobre la mesa este planteo con sinceridad y rigor.
Pero Corrientes necesita más que la actitud de un gobierno, necesitamos ser una Sociedad emprendedora y estamos abiertos a todas las contribuciones que nos acerquen en ese sentido.
Una imagen de previsibilidad política y solvencia técnica, ha transformado a la Provincia en un destino mucho más significativo de inversiones y un estímulo para los propios correntinos a emprender e innovar, iniciando un proceso de movilización económica lleno de complejidades, alternativas, desafíos y esperanza para trabajadores e inversores.
Nosotros propiciamos un proceso de incorporación de capitales que incremente el volumen económico de la Provincia, en el marco de nuestra legalidad; pero somos los primeros en saber que eso no es suficiente por sí solo, y por eso no descuidamos las cuestiones aledañas que pueden transformar a las inversiones en constructoras de Desarrollo.
Sin un plan de Desarrollo cualquier iniciativa productiva parece tentadora; con un plan los esfuerzos se organizan y las iniciativas no se anulan sino que se insertan de modo tal de optimizar sus resultados sociales.
El actual momento es crucial para que la Provincia lo enfrente con un Plan. Es una coyuntura que no se observa desde hace setenta años. Como todos sabemos, desde la crisis de 1929 hasta el año 2002 los productos que Argentina colocaba en el mundo siguieron una tendencia de precios reales decrecientes, al margen de excepciones puntuales.
Por muchos motivos, desde la primera aparición de gripe aviar en el Sudeste Asiático se aceleró algo que los expertos advertían: esta cambiando la matriz alimentaria del mundo por la doble presión de la incorporación acelerada de nuevos consumidores y por la sofisticación masiva del consumo en zonas superpobladas; y con ello cambia la geo-referenciación del aprovisionamiento, las aplicaciones tecnológicas en la base, los estímulos y las opciones para el uso del suelo.
El proceso a escala global genera oportunidades y riesgos.
Mayores son las oportunidades cuando más organizados estemos; y esa organización debe ser fruto de la convergencia entre la convicción de los actores económicos y sociales y la decisión política de sostener un espacio por fuera de la coyuntura con capacidad para el análisis y para incidir en las decisiones de gestión con impacto a futuro.
El modelo de Desarrollo ausente en la Corrientes del Siglo XX, fue un factor que contribuyó a nuestra inestabilidad política. Sin Norte, los gobiernos se limitaron a gestionar recursos financieros con mayor o menor eficiencia y sentido de la oportunidad.
Con un Norte programático, la política reivindica su lugar social, las instituciones recuperan legitimidad y los ciudadanos se sienten parte de un proyecto común que se proyecta en el tiempo.
Romper la creciente presión de vivir en un presente absoluto es responsabilidad nuestra, y lograrlo tendrá innumerables consecuencias positivas al movilizar a la Sociedad desde el desencanto a la esperanza.
Tengo la aspiración y la convicción, que podemos evolucionar desde la gestión a la construcción política de un modelo de Desarrollo, orientado no a reproducir lo que existe sino a edificar la Provincia de la diversidad productiva, de la innovación y de la inclusión social que los correntinos soñamos.
Seis aprendizajes que debemos grabar a fuego.
Cada vez que caímos en aquellas tentaciones facilistas, no hemos hecho otra cosa que dañar nuestro tejido social, con pérdidas de tiempo que a su vez fueron proyectos personales truncos, hombres y mujeres dañados en su dignidad.
Por eso debemos comprometernos a no olvidar y a no repetir la competencia política ilimitada, el desorden fiscal, el aislamiento del Estado con la Sociedad Civil, los enfrentamientos inconducentes con el Estado Nacional, la perpetuación de una organización estatal deficiente o carecer de un modelo de Desarrollo.
Hemos cerrado la transición con nuestra Convención Constituyente, pero la fuerza de nuestro cambio será irreversible cuando construyamos una Cultura política sin los lastres que he señalado.
Esta memoria descriptiva es parte de nuestra oferta política. Nosotros no queremos cerrar los ojos a esta realidad. Lo saben Ministros, Secretarios, Subsecretarios, Interventores; y todos los funcionarios con capacidad de decisión. Lo compartimos con los Legisladores y la Sociedad toda y si bien tengo la satisfacción de haber iniciado un camino y la confianza que nos ha ratificado la Sociedad en las urnas, sé que no es suficiente y por tanto corresponde exigirnos todos mucho más.
En esa convicción, algunas líneas de esta gestión pretenden abrirse paso como una señal de cambio cierto, como un intento de plasmar valores en las respuestas que nos toca dar.
Este Gobierno tiene una línea política de sostenimiento y ampliación democrática, de inclusión y progreso social, de cohesión territorial, de pluralismo, y podemos exponerla, porque es fruto de la reflexión y la convicción.
Corrientes respira un clima de entendimientos, que contribuye a ordenar la política, disminuir la conflictividad y pensar en el futuro.
No quiero hacer un repaso minucioso de los años pasados aunque la tarea fue grande, porque eso fue puesto en juego en la elección, y la población consideró positivo orientar la Corrientes que amamos hacia la configuración de un espacio de desarrollo, gobernabilidad, orden, civismo y seguridad.
Sólo voy a destacar 10 iniciativas que reflejan nuestra visión, y nuestra práctica, sin dejar de valorar el trabajo de muchas áreas que silenciosa y cotidianamente, reconstruyen el vínculo conceptual del gobierno con la Sociedad, tan desgastado por las sucesivas crisis.
1.- La obra pública, que vista a la pasada parece una marea de actividad, en realidad es el esfuerzo más consciente y significativo hecho en un Siglo, para dotar a todo el territorio correntino de condiciones básicas para la actividad económica.
Proveer gas a la costa del Uruguay, unirnos por el puente desde Goya a la región centro, mejorar las condiciones de conectividad aérea, garantizar a través de la central de Mercedes y sus líneas de extensión energía a todo el Sur provincial, las redes camineras, el trabajo sobre las cuencas hídricas, los proyectos de reactivación de puertos, los planes de vivienda adecuadamente ubicados, son las respuestas puntuales a un programa de re-funcionalización territorial.
La inversión privada seguirá a la pública, las obras están en marcha y son muchísimas.
2.- La revisión funcional del Ministerio de Educación y Cultura. Estamos re-centrando al Ministerio en orden a sus objetivos específicos. Necesitamos un Ministerio que piense la educación en el contexto correntino, y en el marco de una Provincia que debe concebir una ciudadanía para el Desarrollo.
Ya hemos avanzado en la modificación del organigrama, conforme pautas constitucionales y también siguiendo el mandato de la Carta Magna, procuraremos avanzar hacia la máxima profesionalización de la actividad docente.
Impulsamos decididamente la Educación Técnica, con la creación de la Dirección específica y la multiplicación de sus recursos, innovamos con las acciones de inclusión digital en zonas relativamente aisladas, con un modelo centrado en los docentes que es ejemplo a nivel nacional.
Estamos concluyendo el primer Proyecto de Ley de Educación Provincial de la historia, y con la presentación del mismo a esta Honorable Legislatura, pretendemos colocar en primer lugar los temas impostergables de la calidad educativa, la transparencia en la gestión educativa, y los esfuerzos educativos en torno de la inclusión y la justicia social.
En materia cultural, orientamos el área a una oferta que combine el pluralismo, la reivindicación de nuestra identidad y la revalorización de la producción como hecho cultural; algo que la Provincia necesita y reclama.
3.- Hemos dado nacimiento a un Polo de la industria del software, que no sólo demuestra nuestras posibilidades en materia de innovación económica, sino que es fuente de realización para los correntinos que van en busca del futuro.
Siempre hay un trasfondo humano de este tipo de iniciativas, que las palabras rimbombantes ocultan; y es que algunas decenas de jóvenes, comparten con este gobierno y con la mayoría de los correntinos, un espíritu constructivo y emprendedor, a pesar de cualquier dificultad.
Y justamente anteponiendo el esfuerzo a las dificultades, se están radicando en esta Ciudad empresas y emprendedores de una actividad que vincula conocimiento y talento comercial.
El Polo IT, no opaca la notable expansión de nuestras actividades económicas clásicas, ni el éxito de los programas públicos en la materia; pero pone de manifiesto todo lo que podemos ser, si sector público y privado conjugamos un programa.
Mientras en los gabinetes producimos software como signo de nuestro salto adelante; no descuidamos nuestra economía tradicional; y podemos afirmar que nuestro programa ganadero es de los más avanzados del país y la Provincia hoy tiene 20 % más de cabezas que hace 5 años, la producción arrocera se expande de manera acelerada, el citrus pasa un buen momento y cada vez exporta más, se ha vuelto a forestar intensamente y el sector forestal percibe nuestro tratamiento profesional, la apicultura creció un 1.000 % en 5 años, seremos este año sede del congreso de floricultura, en atención a nuestro crecimiento en el sector.
4.- Estamos trabajando para cambiar el concepto de seguridad ciudadana; desplazando la idea de seguridad como control y colocando al Estado en su rol de organizador de la convivencia cívica.
Empezamos en esta Ciudad Capital, pero queremos trabajar más en todo el territorio, sobre ejes que convoquen a los ciudadanos a implicarse y que faciliten el giro necesario de nuestra policía para hacer de ella un cuerpo más cercano, amigable, profesional y confiable.
La seguridad es un resultado de muchos factores, nosotros no queremos caer en posiciones sensacionalistas, por eso nos proponemos un camino responsable.
Nuestra política de Seguridad es reflejo de una visión compleja, que combina necesidad de eficiencia con el respeto a un orden democrático y de derechos, sostenido por todos y garantía para todos.
5.- En materia de salud; el relanzamiento del esfuerzo edilicio con 5 hospitales nuevos en marcha y cerca de 200 salas proyectadas, es sólo la cara visible de una racionalización orientada a brindar prestaciones más calificadas y pertinentes.
El Ministerio está multiplicando esfuerzos para organizar recursos y darse una organización reticular, que nos permita llegar con medios adecuados hasta el último paraje provincial.
Con cada refacción u hospital que inauguramos, estamos dando un paso hacia un nuevo concepto de prestación sanitaria: más salud, más cerca, más rápido, y sobre todo adelantarnos a la enfermedad.
6.- En materia de Modernización del Estado, hemos licitado las acciones de puesta en marcha del gobierno electrónico.
No se trata de poner computadoras sobre los escritorios, sino generar herramientas de eficiencia administrativa, de transparencia hacia la ciudadanía y de control de gestión.
Corrientes con su Plan de gobierno electrónico se ubicará en el lote de punta de las Provincias Argentinas en la materia.
No se trata de una cuestión de moda, es ahorrar recursos y tiempo; e ir adecuando el Estado al estándar de Desarrollo que necesitamos.
7.- En materia de equidad territorial, la aplicación estricta de los criterios de coparticipación municipal, mejoraron los ingresos de la enorme mayoría de los municipios. Y la Reforma Constitucional profundizó la tendencia al elevar el monto de la masa coparticipable al 15 % de los recursos; muy pocas Provincias tienen estándares mejores.
Es un esfuerzo de todos los correntinos y una oportunidad para los gobiernos locales.
Se trata sin dudas de la mejora concreta más importante de la historia municipal correntina.
8.- También como derivación de la Reforma Constitucional, estamos próximos a vivir un proceso de modernización judicial imprescindible y beneficiosa para la calidad institucional.
La Convención reemplazó institutos nunca utilizados como el juicio político a jueces y organizó un conjunto de instituciones modernas y eficientes, para un funcionamiento del Poder Judicial razonable.
Necesitamos una institucionalidad calificada y en ese sentido la tarea por hacer ahora, goza de un marco adecuado.
9.- Vivimos como el resto del país un verdadero boom turístico, pero nosotros decidimos, en un gesto significativo, detraer el 15 % de nuestro territorio de la actividad económica clásica, y mantenerlo como área de reserva. Ese porcentaje multiplica por 5 los estándares internacionales.
Una decisión que nos exige pensar, diseñar y ejecutar programas que hagan compatible la preservación con su buen uso.
Por eso queremos conjugar los mejores recursos humanos, las infraestructuras de acceso adecuadas a cada destino, y la puesta en valor de nuestra riqueza cultural y natural. Ese es nuestro activo y lo vamos a defender, con sensatez.
10.- Hemos elevado para consideración de la Legislatura la creación de un Fondo Fiduciario específico, orientado a reorganizar nuestra oferta energética.
Queremos dejar atrás los años de déficit y decidimos por un camino de asignación intensa de recursos genuinos.
No podemos pensar para adelante, sin resolver la cuestión energética y resulta imposible revertir el déficit sin una inversión de porte. Pero mirándolo desde otra perspectiva, si Corrientes puede demostrar que garantiza provisión energética, se transformará en una Provincia distinta y mejor en materia de atracción de inversiones.
Con estas iniciativas queremos sólo exponer un perfil político; orientado a gestionar el presente y construir el futuro. Los dos planos son objeto de nuestro esfuerzo.
Con nuestras iniciativas; pretendemos dar respuesta sensata a una historia tumultuosa, y enfrentar con preparación los desafíos que el futuro nos impone, transformándolos en ejes de nuestro trabajo.
Y para ello no hay que eludir los retos que debemos afrontar desde el pensamiento y la acción.
Creo que el centro de nuestra agenda política debe ser esencialmente: como lograr un modelo de Desarrollo compatible con nuestras tradiciones, con nuestra historia, con nuestro orden territorial, con nuestra cultura y con nuestra vida cotidiana. Un modelo que equilibre las necesidades de innovación con la preservación de valores y formas de vida.
Corrientes, esta viviendo un proceso aluvional de recepción de inversiones, incorporación de nuevas actividades económicas, cambios en la estructura urbana, etc. Nuestra Provincia es uno de los lugares que más ha crecido en el país, conforme lo indican las estadísticas inequívocamente. Ese crecimiento, bienvenido por supuesto, necesita de más gobierno en el mejor sentido del término, no para obstaculizarlo, sino para que se expanda en el marco de una Sociedad que también crece.
La nueva agenda de trabajo, en la que desde hace dos años vengo insistiendo para que sea asumida por la Sociedad toda y por cada funcionario; se basa en 8 ejes que articulan casi todo nuestro espacio público:
El primero como surge de nuestros aprendizajes, es el eje de la gobernabilidad en un triple sentido: como convivencia política local, como vínculo con los otros niveles jurisdiccionales y como modelo de relación responsable con la sociedad civil.
La convivencia política local debe fundarse en un modelo de dialogo político a partir de lo dispuesto por la sociedad en las urnas.
Con el gobierno nacional, al cual le reconocemos el gesto de reparación hacia las Provincias postergadas que significa el impulso a la inversión pública, queremos una relación orientada a resolver para el bien de la Provincia y la Nación toda, el quiebre geográfico y conceptual que existe en el diseño de políticas públicas. No queremos constituirnos en defensores caciquiles de nuestro territorio, sino en constructores de una Provincia y un País mejores.
Con la Sociedad Civil, queremos salir de las desconfianzas recíprocas o de la generación de espacios cuyo único fin termina siendo la demanda de recursos fiscales.
Si bien es cierto que el Estado -y obviamente incluyo al Estado Provincial en la descripción-, no cumple aún acabadamente con sus deberes; nuestra forma de relación debe evolucionar del reclamo ó la indiferencia hacia el desarrollo de alternativas que impliquen obligaciones compartidas y sentido de responsabilidad comunitaria.
El segundo eje de una agenda pública moderna, es el crecimiento económico sostenido y sustentable; con generación de nuevas empresas, fortalecimiento de las existentes, mejorando la articulación de las cadenas, contribuyendo a la expansión de mercados y a la incorporación de calidad a los procesos productivos.
Corrientes crece a un ritmo que genera un cierto desorden. Nosotros queremos re-organizar la relación con el mundo económico de la Provincia incrementando el flujo de información recíproca, agregando valor a nuestros servicios mediante una mayor calificación profesional; orientando la inversión pública y sobre todo acordando y concentrando nuestros objetivos comunes.
Hace mucho tiempo que no se verifica un ciclo expansivo tan largo como el actual, que lleva más de cinco años y creemos que es posible extenderlo.
Ya avanzamos en los ejes que en su momento nos propusimos: acuerdos público-privados, promociones financieras, asistencia técnica, etc.
Ahora necesitamos un esfuerzo adicional y dotarnos de un Plan que englobe y ordene el esfuerzo que venimos haciendo.
El tercer eje, es la creación de una red de trabajo público a favor de la cohesión social y en primer lugar a favor de la eliminación de la pobreza extrema.
La calidad de vida de Corrientes depende de que tengamos el compromiso de luchar por una Sociedad sin excluidos. Lucha en la que aparte del Estado, están involucrados cientos de ciudadanos a través de acciones voluntarias, y que aprovecho este momento para reconocer y agradecer en nombre de toda la ciudadanía.
Debemos involucrarnos todos en trazarnos los ejes de inclusión imprescindibles para ser parte de una sociedad donde una situación de debilidad no derive en mayor sufrimiento y exclusión. En principio y más allá de las decenas de acciones y programas existentes quiero que compartamos la meta establecida en los Objetivos del Milenio de eliminación de la pobreza extrema y articular y concentrar todos los esfuerzos por lograrlo.
Hasta ahora hemos expandido la ayuda estatal; de ahora en más corresponde iniciar un proceso que transforme la ayuda en el primer paso de la creación de una red social productiva. No es fácil, pero debemos intentarlo.
Nuestro cuarto eje de agenda, debe ser la cohesión territorial.
Corrientes es grande, variada, desafiante. Espacio para múltiples posibilidades. Necesitamos años de inversión pública de magnitud para transformarlo en un conjunto territorial equilibrado: con zonas protegidas, zonas de expansión, accesibilidades razonables, condiciones de vida aceptables en todo el territorio, etc
No es nuestro interés que la Ciudad crezca a expensas del campo. Queremos en cambio todo una Provincia que trabaje, prospere, se relacione, se sostenga mutuamente, cuide y valorice sus recursos. Para ello, se necesita un plan de cohesión territorial que excede el tema del uso del suelo y el agua e incluye las cuestiones de conectividad, servicios públicos en los departamentos, retención de recursos humanos, etc.
Instó a actores públicos y privados al uso del Plan de Ordenamiento Territorial en ejecución como herramienta ordenatriz de sus decisiones.
Nuestro quinto eje, debe ser la sostenibilidad ambiental. Creemos firmemente que no podemos legarle a las generaciones futuras un conjunto de pasivos ambientales irresolubles y estamos convencidos que el Desarrollo no esta reñido con el respeto al ambiente. Y también creemos en la capacidad humana de resolver problemas y por lo tanto no tememos a iniciativas productivas seriamente planteadas.
Sin embargo, conscientes del impacto ecológico de todas las actividades económicas, creemos que nuestra línea de trabajo debe fundarse en: la preservación de algunas zonas específicas, el control de actividades y la prohibición sólo de las inequívocamente dañinas.
Nuestro sexto eje es la calidad ciudadana. Lo que implica cuestiones institucionales y cotidianas que debemos trabajar en acuerdo con los gobiernos locales.
Desde nuevos modos de participación política hasta la recuperación del orden urbano empezando por la imprescindible planificación urbana.
En los últimos años se ha degradado el espacio público en casi toda la Argentina y debemos tomar medidas urgentes para evitar esa tendencia.
Valoramos lo público y sobre todo creemos que el ejercicio de la ciudadanía requiere de un apoyo de políticas que sostengan la calidad del espacio público.
Nuestro séptimo eje debe ser evolucionar hacia una Sociedad más innovadora.
Cada día se identifica más el Desarrollo con la capacidad innovadora, como emergente que demuestra las aptitudes de una Sociedad a adaptarse a los cambios de entorno.
Por tanto no sólo necesitamos ser eficientes, sino también innovadores. De lo contrario nuestra eficiencia, probablemente será efímera.
Y aunque no lo creamos, ya está suficientemente estudiado de que depende la innovación, como creatividad aplicada: de la seguridad, en términos de ambiente social previsible y de la calidad de la educación extendida al conjunto de la población.
Por tanto, contrariamente a lo que a veces se sostiene: los ambientes anárquicos no generan innovaciones, sino que alimentan conductas conservadoras.
Y en materia educativa, no es la existencia de una elite lo que impulsa la innovación, sino que masivamente la población disponga de posibilidades de acceso al conocimiento.
Por tanto debemos hacer el doble esfuerzo de favorecer un entorno social adecuado y profundizar un proyecto educativo inclusivo, porque la innovación no es magia ni casualidad, sino un objetivo posible, con herramientas que están a nuestro alcance.
Nuestro octavo eje debe ser la visibilidad territorial. Tenemos que distinguirnos en el país y en el mundo, no por un logo ó un sello sino porque cada cosa que se haga aquí debe recoger el espíritu de una tierra amable y de calidad: desde las fiestas populares, hasta la limpieza de sus calles, desde su actividad cultural hasta sus frutas, desde su convivencia económica hasta su convivencia social. Y todo ese espíritu debe reflejarse en un proceso de visibilidad inteligente: en ferias, eventos, congresos, etc. No sólo para atraer, sino para convencer de que venir a Corrientes es comprometerse con los que estamos trabajando para encontrar una forma mejor de hacer las cosas.
Iniciativas como “Corrientes Exporta” o la ampliación de vínculos con la Cooperación Internacional, materializan esta consigna.
He puesto a consideración, nuestra visión de la historia, nuestros retos y nuestro trabajo, sin dejar nada fuera; porque me siento acompañado en la gesta cotidiana de hacer una Provincia grande.
Vamos en busca de una realidad mejor, que estamos construyendo, en una epopeya de colaboraciones, sostenimientos, y sentido común compartido por los correntinos, que creen en el dialogo y en el trabajo.
Quiero agradecerles a ellos su esfuerzo y su apoyo e invitarlos a seguir la tarea que hemos asumido con madurez y sin estridencias: aprender de los errores y construir mirando hacia delante.
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2008-02-28 :
Paritarias: El acta garantiza los 180 días de clase y el ciclo lectivo
El Ministerio de Educación de Corrientes, a través de un comunicado, destaca la significación del acuerdo alcanzado a nivel nacional con los gremios docentes, donde han quedado garantizados el inicio del ciclo lectivo y los 180 días de clase durante el año 2008. Para fortalecer estas aseveraciones, dio difusión al texto completo del acta suscripta el viernes de la semana anterior.
Expresa que el pasado 22 de febrero, hemos logrado juntos docentes y funcionarios, un éxito que no es propiedad de nadie y nos pertenece a todos: un punto de inicio que permite sostener la oferta educativa en condiciones de normalidad y por lo tanto permite abrir la esperanza de dedicar el año a mejorar la calidad de la Escuela Pública.
Un acuerdo que es muestra de voluntad política de la Nación y las Provincias y de avances concretos en la situación de los docentes.
El Gobierno de Corrientes saluda el logro y se compromete a cumplirlo estrictamente, porque es lo mejor para todos: alumnos, docentes y padres.
Todos los que nos comprometimos, no debemos corrernos de ese camino de entendimientos y construcción. Debemos honrar la palabra y reconocer el esfuerzo, que es lo que corresponde para seguir avanzando.
A continuación ponemos a disposición de la toda la Sociedad el texto completo del acuerdo firmado, en el cual existe el compromiso del dictado de 180 días de clases.
El Acta
El acta, textualmente, transcripta, señala:
"Expediente N° 1.243.441/07
En la Ciudad de Buenos Aires a los 22 días del mes de Febrero del año Dos Mil Ocho, siendo las 15:00 horas, comparecen en el MINISTERIO DE TRABAJO EMPLEO Y SEGURIDAD SOCIAL, ante la Secretaria de Trabajo, Dra. Noemí RIAL, en su condición de Presidenta de la Paritaria Nacional Docente, asistida por la Subdirectora Nacional de Relaciones del Trabajo, Dra. Silvia SQUIRE y el Secretario de Conciliación, Dr. Mauricio J. RIAFRECHA VILLAFAÑE en representación del MINISTERIO DE EDUCACION, el Señor Ministro de Educación, Lic. Juan Carlos TEDESCO, el señor Secretario de Educación, Profesor Alberto SILEONI y el señor Subsecretario de Planeamiento Educativo, Lic. Osvaldo DEVRIES; en representación del COMITE EJECUTIVO DEL CONSEJO FEDERAL DE EDUCACIÓN, los siguientes integrantes: Profesor Domingo Vicente DE CARA. Región Centro: Mario OPORTO (Provincia de Buenos Aires) como miembro titular. Región NEA: Olga COMELLO de CABRERA (Provincia de Formosa) como miembro titular. Región Cuyo Walter FLORES (Provincia de La Rioja) como miembro titular. Región NOA: Silvia ROJKES de TEMKIN (Provincia de Tucumán) como miembro titular; y en representación de las entidades sindicales comparecen: la CONFEDERACION DE TRABAJADORES DE LA EDUCACION DE LA REPUBLICA ARGENTINA (CTERA): Stella Maris MALDONADO, Francisco NENNA, Gustavo MAURE, Luís BRANCHI, Marcelo MANGO y Néstor LEZCANO como miembros titulares en representación de la ASOCIACION DEL MAGISTERIO DE ENSEÑANZA TECNICA (AMET): Jorge DOBAL como miembro titular; en representación de la CONFEDERACIÓN DE EDUCADORES ARGENTINOS (CEA): Leonardo Fabián FELMAN como miembro titular; por la UNION DOCENTES ARGENTINOS (UDA): Sergio Ismael ROMERO como miembro titular y en representación del SINDICATO ARGENTINO DE DOCENTES PARTICULARES (SADOP): Horacio Alfredo GHILINI como miembro titular.-----------------------------
Declarado abierto el acto, y luego de un prolongado intercambio de opiniones, El Ministerio de Educación de la Nación y el Consejo Federal de Educación, en adelante el Estado y las representaciones gremiales nacionales de la CTERA, CEA, UDA, AMET y SADOP, en adelante el sector sindical, expresan que asumen el compromiso de construir una educación de calidad para todos los niños, niñas, jóvenes y adultos de la Argentina.
Cedida la palabra al Estado manifiesta: Que celebra que por primera vez en la historia de nuestro país se constituyó el presente ámbito de Convención Colectiva previsto en el artículo N° 10 de la Ley de Financiamiento Educativo.
Que en los últimos años el Estado ha realizado esfuerzos sostenidos en materia educativa, que se han reflejado en la sanción de las leyes: Educación Técnico Profesional N° 26.058, Financiamiento Educativo N° 26075, Educación Nacional N° 26.206 y de Educación Sexual Integral, N° 26.150.
Que la Ley de Fondo de Incentivo Docente, prorroga por cinco años el incentivo salarial docente.
Que la Ley de Financiamiento Educativo estableció la meta del 6 % del PBI para Educación, Ciencia y Tecnología en el año 2010, porcentaje que la Ley de Educación Nacional destinó exclusivamente a Educación.
Que se han ampliado los espacios de participación para la definición de políticas educativas a través de los Consejos de Políticas Educativas, Económico Social, Actualización Curricular, Calidad de la Educación y Medios de Comunicación
Social, además del Consejo Consultivo del Instituto Nacional de Formación docente.
Que la Nación ha aumentado la inversión educativa de 2.300 millones en 2003 a 9.280 millones en 2008, lo que significa un incremento de alrededor del 300%.
Que las jurisdicciones a través de convenios bilaterales han asumido el compromiso de realizar una mayor inversión destinada al mejoramiento de la carrera y las remuneraciones docentes.
Que se mantuvo el Fondo Nacional de Incentivo Docente ampliándolo por Ley 25.919. Que fue objetivo de la política nacional la suba gradual del piso mínimo para las remuneraciones, arribando a $ 1040 en marzo de 2007.
Que la infraestructura escolar es un aspecto de la calidad de la educación, por lo que se implementó el plan de construcción de 756 escuelas de las cuales se han concluido 420 escuelas, otras 281 están en ejecución y 55 en proceso de licitación, además de laboratorios y aulas de informática y dotación de servicios de agua y energía. Que se restituyó el régimen jubilatorio especial para los docentes, creado por la Ley 24.016.
Que a través de diferentes acciones de políticas socioeducativas, se procura la permanencia de los alumnos que se encuentran en situaciones más vulnerables y la reinserción de aquellos que abandonaron prematuramente el sistema educativo.
Que el fortalecimiento del vínculo entre educación y trabajo, pilar de una estrategia de desarrollo económico con justicia social, se ha reflejado en el incremento de la inversión en educación técnica que paso de 7 millones de pesos en 2006 a 380 millones para el presente año.
Conferida a su vez la palabra a la representación sindical manifiesta; que solicita:
a) Se incluya a la provincia de Río Negro en el Fondo de Compensación de desigualdades salariales. (art. 9 - Ley 26075).
b) Los estados provinciales incluidos en el Fondo de Compensación Salarial asuman el monto aportado durante el ejercicio 2007 por el Estado Nacional y fijen en la negociación colectiva jurisdiccional un cronograma en el presente año, de inclusión en el básico y/o conversión en suma remunerativa bonificable.
c) Se implemente un cronograma de pago, del atraso inicial, del Fondo Nacional de Incentivo Docente que ha generado una deuda con los docentes.
Acto seguido, sin perjuicio de las manifestaciones efectuadas por cada una de representaciones y como consecuencia de las negociaciones realizadas en el marco de la presente Paritaria Nacional Docente.
El Estado y el sector sindical acuerdan:
1.1 Asumir un fuerte compromiso con el propósito de elevar la calidad educativa, particularmente en la escuela pública y con los sectores con más necesidades de
la población.
1.2 Establecer un salario mínimo docente nacional garantizado en $1.290 (un mil doscientos noventa pesos), a partir del 1 de marzo de 2008.
1.3 Promover la institucionalización de ámbitos de negociación colectiva en todas las jurisdicciones a los fines de acordar condiciones laborales y salariales de los trabajadores de la educación, en consonancia con la negociación colectiva nacional emergente del art. 10 de la Ley 26.075 y su decreto reglamentario 457/07.
1.4. En el marco de las posibilidades presupuestarias de cada provincia y con la conformidad de la representación de las provincias en el Consejo Federal de Educación, las negociaciones locales podrán considerar la conveniencia de analizar la recomposición paulatina de la estructura salarial legal y/o estatutaria, en los plazos y formas que se puedan acordar en cada jurisdicción.
1.5. Agotar las instancias de negociación previstas en los ordenamientos jurídicos nacionales, provinciales y de la CABA, o creadas en la Paritaria Nacional (Acuerdo Marco del 05/02/08), antes de realizar cualquier tipo de acciones unilaterales y/o medidas de acción directa.
1.6. Emitir comunicados públicos que den cuenta de los avances y logros alcanzados en las reuniones paritarias.
2. El Estado se compromete a:
2.1 Sostener el Programa Nacional de Compensación Salarial Docente, (Art. 9, Ley N° 26075), dar continuidad al mejoramiento de la infraestructura escolar con el plan de construcción de 1000 nuevas escuelas. Asimismo brindar las condiciones necesarias para el efectivo cumplimiento del dictado de clases. Organizar acciones de capacitación en servicio, especialmente luego del reintegro de los docentes y previo al inicio de las clases.
3. El sector sindical se compromete a:
3.1 El efectivo cumplimiento del ciclo lectivo y su aprovechamiento educativo, en el marco de lo formado por la Ley N° 25.864 (Ley de garantía del salario docente
y 180 días de clases).
4. El incumplimiento de los puntos precedentes por alguna de las partes, supone la ruptura de la buena fe en las negociaciones.
El sector sindical pondrá el presente acuerdo a consideración y aprobación de sus cuerpos orgánicos correspondientes, comprometiéndose a brindar una respuesta el día 29 de febrero de 2008, como última fecha.
Sin perjuicio de lo aquí acordado, las partes se comprometen a continuar con la negociación de las materias enumeradas en el artículo N° 6 del Decreto N° 457/07.
Oídas las partes y en atención al compromiso asumido por éstas, la autoridad de aplicación designa fecha de reunión el día 26 de marzo de 2008 en esta misma sede, sirviendo la presente de formal notificación.
Sin más, siendo las 13:30 se da por finalizado el presente acto, firmando los comparecientes de conformidad previa lectura y ratificación ante mí, que doy fe, CONSTE.
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