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2007-10-25 :
Biografía de “Ricardo Rafael Ferrari Barrios"
La Comisión Sanmartiniana realizó este miércoles 24 de octubre en la Escuela Agrotécnica, el acto de premiación del concurso “Los que nos precedieron en la vida” cuyos ganadores fueron los alumnos del Equipo Libre de la Escuela Normal. A continuación ponemos a consideración de nuestros lectores la biografía ganadora, gracias a la gentileza de la Asociación Cultural Sanmartiniana y la Sra. Teresita Correa, profesora orientadora del grupo que resultó premiado, además agregamos los datos de los integrantes de éste.
Primeros años
Ricardo Rafael Ferrari, nació en la ciudad de Mercedes, Corrientes, el 3 de Mayo de 1935.
Hijo de Antonia Barrios, docente por vocación, y de Cavour Ferrari, comerciante, quién falleció muy joven, a los 51 años; éste hecho resultó significativo en su vida, y lo marcó profundamente, a tal modo que afirmaba que tendría el mismo destino.
Era el mayor de sus hermanos: Elena Josefa (Pepita), que aún vive y Carlos Eduardo, quien tras la muerte del Dr., tuvo una depresión que complicó su diabetes, dando origen a un cáncer que terminó con su vida.
Cursó sus primeros grados en la Escuela 587 del paraje Itá Corá, dónde su madre era directora, y su padre tenía un comercio de campo, allí.
En cuarto grado Brown, ingresó a la Escuela “Manuel Florencio Mantilla”, donde se recibió de Maestro Normal Nacional, título que se otorgaba al finalizar la secundaria, en esa época.
Su juventud universitaria
Realizó sus estudios de Medicina en la actual Universidad de Rosario, antes llamada Universidad del Litoral. Durante ese tiempo, vivió con sus tíos, uno de ellos, rector de la escuela Nacional nº 2.
Con su madre viuda, y dificultades económicas, no le resultó fácil terminar su carrera, teniendo que trabajar como celador en una escuela Nocturna, para cubrir los costos que implicaban sus estudios-
En 1962 fundó con sus compañeros, una asociación, en la que se desempeñó como tesorero, llamada “GEMUR” (Grupo de Estudiantes de Medicina Universitarios de Rosario), cuyo principal objetivo consistía en recaudar fondos para realizar un viaje de estudios a Europa.
Una historia de amor…
Mientras Ricardo recorría el “Viejo Mundo”, Alba, su futura mujer, lo conocía a través de fotografías, que Antonia (mamá de Ricardo), le mostraba a su alumna de Prácticas.
Alba terminó la secundaria a los 16 años, al mismo tiempo que Ricardo se recibía de médico, existiendo entre ellos 12 años de diferencia
Pero el destino, los cruzó, cuando Alba fue a Rosario a estudiar Psicología, y su padre, quien mantenía una amistad con la familia Ferrari, le pidió a Ricardo el cuidado especial de su hija. Lo que nadie esperaba, era que la cuidaría durante 34 años. Desde ese momento, empezó la historia de amor.
El país atravesaba por la época de la “guerrilla”, y los subversivos infiltraban sus ideas políticas a las universidades con inclinaciones humanísticas. Es por ello que Ricardo no permitió a Alba terminar su carrera, ya que además pensaba, que “todos los psicólogos terminaban locos”. Todo esto se vio reflejado en su singular propuesta de matrimonio: “Se te va a hacer larga la carrera…Tengo 31 años, quiero formar una familia y me quiero casar. Si vos vas a terminar tu carrera, voy a buscar otra; y si vos querés ser mi esposa, esa carrera a mi no me gusta, te venís para acá”.
Para este entonces, él estaba trabajando en Mercedes, en tanto, ella terminaba su primer año de estudios.
Luego de un tiempo de una “relación encubierta”, debido al carácter celoso del padre de Alba. Se comprometieron en Mayo de 1966, y el 5 de Noviembre de ese mismo año se casaron. Su casa familiar se ubica en España 1173.
La familia…
La pareja tuvo 8 hijos, aunque en realidad, eran 12 los que tenían en mente; Ricardo Darío (Ricky), Sergio Cesáreo Ariel (Keco), Christian Cavour, Pierina Estela, Natalia Victoria, Silvana Consuelo, María Florencia, Darío Hugo.
Como padre, fue excelente. Muy exigente en cuanto al estudio. Sin impartir castigos físicos, educó a sus hijos dándole suma importancia a la Literatura, una de sus pasiones, por la que solía desvelarse, leyendo…
La penitencia, en esa casa repleta de libros, era leer los Clásicos… (Víctor Hugo, Shakespiare…)
Ir de vacaciones todos los años, se volvió una costumbre familiar, que reforzaba los vínculos, siendo además, una oportunidad de esparcimiento y descanso. Y hasta en esos paseos no dejaba de adquirir “la gran herencia” que dejaría a sus hijos: libros.
Con el menor, conocido como Huguito, fue con el que compartió momentos más íntimos. Desde la concepción de Hugo, Ricardo dijo: “Va a ser un varón, y va a cerrar la familia…”Ricardo siempre le decía, que por ser el último, era el que lo iba a disfrutar por menos tiempo. Aprovechó al máximo los momentos que pasaban juntos, lo sobrecubrió, “lo malcrió”… Hugo lo recuerda como un gran compañero, un excelente consejero, y un gran hombre brindado a los demás.
La familia Ferrari se caracterizó por ser equilibrada. Cuando ella estaba nerviosa, él se encontraba alegre; y cuándo Ricardo estaba irritado, ella poseía la serenidad suficiente para contener los momentos. Pero había algo que siempre lo tenía preocupado y lo inquietaba, la situación de sus pacientes… Porque desde el principio de su relación con Alba, el había establecido una norma:
“Primero está el paciente…después, la familia”
“Hizo de su profesión un apostolado…”
“El Medico de todos”, “el médico de los pobres”, “El amigo yo”, “Nuestro Salvador”…todos estos son apelativos, que evocan el carácter “especial” del Dr. Ferrari para con sus pacientes. Estaba siempre dispuesto a brindar la mano, sin horarios, prejuicios ni pereza. Cuando golpeaban su puerta, él los atendía sin titubear, y tal era su sentido de entrega, que muchas veces se encontró en las noches atendiendo sus pacientes en pijamas y chancletas, y a la pregunta ¿cuánto es Doctor? El le respondía: “No, cuando tenga nomás…compre primero el remedio, después lo arreglamos” Esta actitud adoptaba con todos sus pacientes sin distinción, demostrando así, nuevamente, sus dones humanísticos.
Un amigo, un padre, un hermano, un compañero…pero sobre todo un “Gran Doctor”.
Con su título de Médico Cirujano, otorgado por la Facultad Médica De Rosario, Ricardo Ferrari ocupó diferentes cargos profesionales a lo largo de su carrera: fue practicante mayor del hospital Roque Sáenz Peña, médico en el Hospital “Las Mercedes”, Director de la Sala de Primeros Auxilios M. I Loza, Adscrito al Centro Materno Infantil, Jefe de Servicio de Pediatría del Sanatorio Mercedes, Director Asociado del Hospital Mercedes.
Se desempeñó también como Delegado a la Asamblea Provincial y Nacional del Congreso Pedagógico.
También se desempeñó con gran eficacia en la vida política. Fue Concejal Municipal entre 1983 al 1989, por el Partido Radical, y además se postuló para Intendente Municipal, no pudiendo llegar al cargo por diferentes causas que hacen al sistema de elecciones.
La gran cantidad de virtudes que poseía, le permitió ser miembro de diferentes instituciones, sobresaliendo en cada una de ellas. Fue Presidente del Club Ferroviario por 18 años, Integrante del Club de Leones, Presidente de Cámara Junior, Presidente del Museo Histórico, Presidente del Museo de Ciencias Naturales, Presidente del Club Itá Cora, Presidente del Rotary Club, Catequista prematrimonial de la Iglesia “Ntra, Señora De las Mercedes”, Fundador del Centro de Rehabilitación de Niños Discapacitados, Integrante de Bomberos Voluntarios, Socio Fundador del Colegio Médico de Mercedes.
Su profesionalidad, además, se ve reflejada en los más de 27 cursos realizados a lo largo de su carrera, como así también, en los más de 40 eventos que ha participado.
Su espíritu bondadoso, solidario y dispuesto se plasma en una de sus actitudes singulares y sorprendentes: nunca usaba reloj. Lo consideraba como un limitante, ya que para él, un médico debe estar dispuesto a escuchar todo lo que el paciente quiera contarle, y para eso se necesita de tiempo.
Es por ello, que sus horarios eran imprevisibles… De regreso a casa, siempre encontraba a alguien con quien conversar y compartir sus ideas y consejos.
Tuvo grandes amigos, uno de ellos Gregorio Cañete, alias “TATÚ”, bicicletero de corazón, humilde y sencillo, quien lo conoce cuando el Doctor Ferrari recurre a él para que le realice un trabajo. El destino quiso unirlo a esta familia, que luego de un tiempo atravesó por malos momentos al tener una de sus hijas en grave estado. Pero con la ayuda de Ricardo, fue mejorando y recuperándose…Desde ese momento, comienza una gran amistad. Tatú recuerda al Doctor por su bondad y sinceridad, y por su gesto de “estar siempre”. Permanentemente hacía un espacio en su agenda e iba a visitar a la familia Cañete, para preguntarle como estaban y llevarle a su propia casa los remedios. Gregorio, además, lo define como “El Médico de los Pobres”, por su trabajo desinteresado por los que menos tenían.
La tragedia…
Desde muy chico, Ricardo parecía predecir su muerte a una edad joven. Cuando niño siempre dijo que iba a tener el mismo final que su padre. A su suegra, a quien también brindaba sus servicios médicos, y la cual afirmaba que iba a partir pronto, el respondía: “Abuela Vita, usted va a ser la que me entierre”.
A su último hijo, “Huguito”, siempre lo trataba de una manera especial, como diciéndole con acciones que partiría pronto. Eso sí, había entre ellos una conexión más que estrecha.
Sin duda, había algo enigmático en su ser, que le
permitía percibir su lamentable destino…
El 15 de Mayo de 2002, la comunidad mercedeña experimentó congoja y dolor debido a la muerte del Dr. Ricardo Ferrari. El accidente que provocó las heridas fatales a Ricardo fue alrededor de las 22 de la jornada mencionada, en cercanías de la intersección de las calles Alvear y San Martín
Se supo que en la oportunidad un joven de 20 años, conduciendo una motocicleta marca Suzuki de 125 cilindradas, embistió al Doctor.
El accidente se produjo cuando la víctima descendía de la ambulancia para dirigirse al Sanatorio de las Mercedes. Rápidamente asistido, se comprobó que Ferrari había sufrido una fractura de cráneo, por lo que en horas de la madrugada de ese día, quienes lo atendieron decidieron su traslado a la ciudad de Corrientes. Sin embargo, las graves lesiones produjeron su deceso antes de llegar a la ciudad capitalina.
El día del trágico hecho, Ricardo había llegado de un viaje en le cual fue a visitar a su nieto, quien se encontraba enfermo.
Ese lunes no tenía ánimos de trabajar. Y en horas de la tarde, fue a buscar a su señora del Instituto de Formación Docente en el que trabajaba. Una vez en ese lugar, empieza a aportar ideas para la futura comisión cooperadora del IFD, de la cual aspiraba ser presidente; pero lo hizo de una manera tal, que parece haber sabido con anterioridad que esos eran sus últimos momentos en ese lugar. Se despidió de todos, y se propuso ir a ver a una de sus pacientes que estaba internada en el sanatorio, pero antes de esto hace entrega del auto a su mujer, quien lo necesitaba para realizar compras. Fue en este momento, en el que él le dice: “Cuidate, cuidate, cuidate…Porque vos sos muy distraída. Cuidate”. La despidió con un beso, y esa fue la última vez que Alba lo vería, antes del trágico accidente.
Al mismo tiempo que ocurría la desgracia, tuvo lugar un suceso muy especial en la casa de los Ferrari. Su hijo menor, Huguito, se empezaba a sentir mal y le decía a su hermano mayor, “Keco”, quien estaba con él: “Me siento mal, no sé qué es, me duele acá”, afirmaba señalando su pecho. A lo que el hermano le responde: “Bueno, anda a dormir, no te va a hacer nada ir a dormir sin comer…”. Luego de este hecho, tiene lugar la llegada de la trágica noticia…El Doctor Ferrari había sufrido un accidente fatal.
Luego de su partida…
La comunidad mercedeña sufrió la desaparición física del Doctor Ferrari como un estigma. Todos lo recuerdan como un gran médico y una gran persona.
El 3 de Diciembre de 2002, año de su muerte, fue declarado, por el Consejo Deliberante de la Municipalidad de Mercedes, “Ciudadano Ejemplar”, reconocimiento otorgado por su plena actividad desde su profesión de médico y fundamentalmente de vecino solidario, que atendió y dio apoyo moral a cada uno de los ciudadanos que recurrió a él con su dolencia y con sus problemas, con más razón si se trataba de un hermano carenciado.
También, a los 16 días del mes de Agosto de 2002, la Biblioteca Popular “General San Martín”, reconoce su persona y en especial, su pasión por la Literatura, imponiendo su nombre a la Sala Infantil del establecimiento.
Muchos ciudadanos, hasta hoy lo recuerdan, y expresan su cariño por ese gran hombre de diferentes maneras: reconocimientos, actos, placas, poemas…
. “Ricardo Rafael Ferrari
Hombre honesto…
Trabajador…dispuesto…
Humilde y sobre todo, desinteresado.
Violeta Vanderlán- Mayo 2002
“¡Qué sólo nos quedamos…!” Ofelia Pabón
Fuentes Bibliográficas
FERRARI, Ricardo Rafael: Currículum Vitae
FERNANDEZ, BLANCA DEL PILAR- Aula taller: sinónimo de hombre abierto- Editorial Bonum-1992
HALPERÍN, Jorge. La entrevista periodística. Buenos Aires, Paidós, 1980.
Lengua y Comunicación. Activa 8 y 9. Edit. Puerto de Palos, 2003
PERRICONI Y GALAN del Carmen. Cómo formar chicos escritores. El Ateneo.Argentina, 1995
Entrevistas a:
- Cañete Gregorio “TATU” (paciente y amigo)
- Ferrari Hugo (Hijo)
- Usandizaga Alba (esposa)
- Viotta Balbastro (Bibliotecaria y amiga)
Diario El Libertador, Sección Policiales,
15/05/02
Semanario Paiubre, Notas Sociales, Página
5, 9/08/02
Textos Literarios dedicados al Dr. Rafael Ferrari.
Equipo: “Libre”
Biografía: Doctor Rafael Ferrari
Integrantes del Equipo
Elías, María Josefina – 17 años- D.N.I 35.435.745 – San Martín 1086 – Tel: 03773 – 15437061.
Gómez, Gabina Itatí – 17 años - D.N.I - 34.556.904 – Batalla de Salta 346 – Tel: 03773 - 15411111
Santos, María Agustina – 17 años – D.N.I 34.942.847 – Pasaje Pay Ubre 680 – Tel: 0773 – 15413447
Profesora Tutora
Correa, Teresita – D.N.I 20.087.265 – B° J.M. Gómez, Sector 38 viv., Manzana “B”, Casa “6” – Tel: 03773 – 15400419
Escuela
Normal Manuel Florencio Mantilla
Curso
III Año Humanidades y Ciencias Sociales
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2007-10-25 :
Segundo día de Paro Judicial en Corrientes
Se está desarrollando hoy en todo el ámbito de la Provincia el 2do. día de Paro Judicial.
Pese a los descuentos de tres meses más tres días de presentismo, totalizando 17 días de descuentos más tres presentismos, muchos judiciales siguen resistiendo y no aflojan hasta obtener respuestas.
Mañana en Ctes., durante la Asamblea Provincial se definirá como se continúa el plan de lucha.
¿Por qué la medida de fuerza?
Desde el año 2005 no percibimos incremento salarial. Se nos concedió un 11 por ciento con la promesa de completar el 19 por ciento otorgado a nivel nacional y luego en la provincia a los estatales.
Desde la Intervención avasallaron nuestros derechos en el escalafón judicial… este Superior los supera.
Trabajamos entre diez y doce horas diarias. Seis en horario matutino con atención al público, las restantes en horario corrido o vespertino según la modalidad de los juzgados y a puerta cerrada, con excepción de los juzgados de familia, instrucción o correccional y electoral que, de acuerdo a las circunstancias deben atender las urgencias (presos, elecciones, maltrato, etc.).
Nos está vedado ejercer otros empleos a excepción de la docencia.
Trabajamos en lugares insalubres (ambientes contaminados con ácaros) que menguan la salud del personal, sea de maestranza, administrativo, funcionario o magistrado.
Y lo más importante, la inflación ha deteriorado el poder adquisitivo ya que la canasta básica de una familia tipo supera los 2 mil pesos.
Los señores Ministros cobran más de 1 mil pesos por viáticos que no sufren descuentos por ser adicionales, al igual que los gastos de representación, etc., más sus salarios… Por supuesto, ellos no sienten la inflación como lo sentimos aquellos que cobramos en mano $ 1.100 pesos.
Publicaron una escala de remuneraciones del personal de Maestranza y Administrativos pero no lo que ellos perciben.
No respetan las leyes, sobre todo las laborales, que rigen para todo trabajador en relación de dependencia, sin distingo de privado o estatal. Todo Magistrado, llámese Ministro o Juez, tiene título de Abogado, es decir conocedor, defensor de las leyes…
Intimidan y extorsionan con los descuentos de haberes, violando los derechos y garantías establecidos en las Constituciones Nacional y Provincial, se ve que no las tienen presente. ¿Por qué será?
¿Para qué la medida de fuerza?
Para que nos escuchen. Por nuestra dignidad de TRABAJADORES, en relación de dependencia de un Poder del Estado Provincial, el Poder Judicial. Hasta ahora y conforme los puntos anteriores no reconocen que somos personal idóneo: todos tenemos títulos (primarios, secundarios, terciarios y universitarios), rendimos ingreso y nos capacitamos.
Para que respeten las leyes laborales. Concurrir al órgano mediador de conflictos: el Ministerio de Trabajo. Porque el Poder Judicial, representado por el máximo órgano que es el Superior Tribunal de Justicia es la Patronal, es decir que es parte en el conflicto y resuelve en el carácter de Juez. ¿Que Justicia y equidad puede haber así para nosotros? ¿Cómo pueden dictar Acuerdos que violan leyes laborales establecidas y vigentes?
Entiendan que no somos “peones de estancia” explotados para tener un rancho, sino ciudadanos y trabajadores de una República Democrática con derechos y que cumplimos con nuestros deberes.
No digan que es una desmesura lo que estamos solicitando. Este año, es cierto, nos dieron un incremento del 8 % pero adeudado a diciembre del 2005. Nos “concedieron” 14 % más… cuando durante todo el año 2006 se reclamo una recomposición salarial por medio de presentaciones escritas, a las que el Sr. Presidente hizo caso omiso, aduciendo esperar la aprobación del bendito presupuesto de la Provincia. Debemos recordar que el Ejecutivo en ese transcurso otorgó $ 100 y $ 200 no remunerativo al personal de su área.
No digan que es imposible que el Superior Tribunal de Justicia obtenga los fondos necesarios. Los más de 250 millones de pesos que correspondían a este Poder Judicial y que estos Magistrados declinaron defender ante el Legislativo harían posible el incremento solicitado. Recordemos que el presupuesto fue aprobado por 138 millones de pesos para este año quedando un remanente de más de 100 millones de pesos a favor de este Poder Judicial. ¿Dónde están? ¿Quién tiene la culpa? ¿Dónde está la independencia y autarquía de los Poderes del Estado, o es que sólo lo tienen el Ejecutivo y Legislativo?
Acusan de falta de dialogo. ¿Como se puede dialogar con un Superior “sordo” y “creído”? Además el presidente, se negó a dar audiencias en varias oportunidades. ¿No fue suficiente tener paciencia todo un año para que nos digan que no hay presupuesto para incrementar el salario?
Señor Presidente, Señores Ministros, Señor Fiscal, ustedes se van, nosotros nos quedaremos del lado interno del mostrador y no los vamos a olvidar, como no lo hemos hecho con todos aquellos que nos quisieron avasallar.
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