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2006-12-05 :
2006, año récord en solidaridad en Corrientes 26 trasplantes en correntinos con órganos correntinos
El año 2006, durante el cual se puso en práctica un ambicioso Programa de Acciones Educativas, Médicas y Comunicacionales denominado “Donar 2006. Educación para la Donación de Órganos y Tejidos”, comienza a cerrar con un balance asombroso en CUCAICOR. Es, indiscutiblemente, el año de la grandeza solidaria en la Provincia de Corrientes. Una nueva donación de órganos y tejidos en los últimos días, la Nº 22 del año 2006, ha posibilitado que otros dos correntinos reciban trasplantes de riñones. Esta acción solidaria, que coloca a la provincia en las 22 donaciones de órganos y tejidos, más 19 donaciones de córneas, duplica las cifras del año 2005 durante el cual la provincia de Corrientes participó con 11 donaciones de órganos y tejidos y 10 donaciones de córneas – Ver gráfico –. De esta manera, durante el año 2006, por primera vez, ha ocurrido un hecho de inmensas proporciones en salud: 26 correntinos han podido abandonar la lista de espera renal al trasplantarse con órganos de donantes correntinos, gracias al sí solidario, en crecimiento permanente, de donantes y familias donantes correntinas que han expresado su grandiosa generosidad en contextos de inmenso dolor frente a la muerte de un familiar
Noelia, Elsa, Enrique, Víctor, Itatí, Alberto, Graciela, Francisco, Lidia, Luis, Carlos, Marcelo, Aristóbulo, Osvaldo, Alejandro, José, Roque, Hipólita y Daniel, son algunos de los 26 correntinos que hoy disfrutan de una calidad de vida diferente porque han recibido el trasplante de un riñón, han dejado de asistir a las interminables sesiones de diálisis, tres veces por semana, cinco horas cada vez, indispensables para seguir viviendo, en algunos casos viajando a localidades que disponen del servicio médico necesario. Sus edades van de los 24 a los 62 años. Son oriundos de distintos lugares de la Provincia, Bella Vista, Empedrado, Mercedes, Paso de la Patria, Curuzú Cuatiá, Corrientes, Santo Tomé, San Luis del Palmar y Goya. Cada uno de ellos ha abandonado su permanente peregrinar hacia un centro de hemodiálisis, su dependencia de la máquina que lo dializaba para seguir viviendo, y ha recobrado su libertad.
Reencontrarse con su derecho a la salud y con su derecho a la libre circulación, sin ataduras y dependencias, sólo ha sido posible porque la donación de órganos crece sostenidamente en Corrientes, porque la Provincia se consolida como sociedad donante a través de un proceso fundamental de aprendizaje, de aceptación y de construcción del acto generoso de la donación de órganos y tejidos.
Los increíbles números de la solidaridad
Los números que hoy es posible presentar desde el CUCAICOR no son producto de la casualidad, son el resultado del trabajo constante de muchas personas e instituciones, y son una respuesta a la construcción de la confianza hacia el CUCAICOR. Cada sí a la donación de órganos y tejidos es un compromiso solidario que un determinado grupo de correntinos ha podido construir para sí y para los demás, desde el conocimiento, desde el vínculo respetuoso con los miembros de CUCAICOR y desde una toma de conciencia y de decisiones libre y altruista, aquella que demanda este acto asombroso, admirable e increíblemente generoso que es la donación de órganos y tejidos para trasplantes. Cada sí a la donación es una conducta efectiva y concreta de comprensión y aceptación de la necesidad de miles de argentinos esperando un trasplante en la inmensa lista de espera que tiene hoy a más de 8300 personas esperando.
Con las 22 donaciones de órganos y tejidos y las 19 donaciones de córneas, Corrientes suma este año 41 donantes efectivos y nos confirma la solidaridad de 41 personas donantes y familias correntinas donantes que en situaciones de extremo dolor le dijeron sí a la vida. Estas donaciones –VER TABLA- incluyen los 26 trasplantes renales, y un total de 74 órganos y 73 córneas que han viajado desde Corrientes a diferentes centros de trasplantes del país, Capital Federal, Provincia de Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Santa Fé y Rosario, para otorgarles nuevas oportunidades de recuperación, de salud y de vida a más de 140 personas trasplantadas con órganos y tejidos correntinos.
DONAR 2006 - Los números de la Solidaridad en Corrientes
Donaciones efectivas de órganos y tejidos 22
Donaciones efectivas de córneas 19
Total de donantes y familias donantes efectivas 41
Trasplantes renales de correntinos con órganos correntinos 26
Total de órganos donados 74
Total de córneas donadas 73
Total de personas trasplantadas y recuperadas con órganos y tejidos correntinos 140
Jornadas Donar 2006 concretadas 44
Localidades bajo programa visitadas 31
Personadas adultas capacitadas (contacto directo) 14.900
Niños y jóvenes capacitados (contacto directo) 8.600
Instituciones Educativas e Intermedias ejecutando el Programa Educativo Donar 2006 1.152
Proyectos Educativos recibidos en CUCAICOR 3.563
Medios de Comunicación que colaboran con CUCAICOR (radiales, gráficos, televisivos y digitales) 142
Las 41 personas y familias correntinas donantes del año 2006 y las familias donantes de años anteriores, la aceptación creciente y solidaria de los correntinos, el apoyo incondicional de los 142 medios de comunicación de toda la provincia, el trabajo incansable de las 1.152 Instituciones Educativas, sus docentes, alumnos, directivos y padres, la participación de Instituciones Intermedias, Municipios y Organismos del Estado que acompañan a CUCAICOR, el apoyo permanente de Lotería Correntina y el trabajo incansable del equipo profesional del CUCAICOR, son la razón fundamental de la consolidación de Corrientes como una de las provincias de mayor índice de donaciones en la República Argentina. Cada uno de ellos ha hecho y hace posible los resultados obtenidos y fortalece, hacia adelante, la construcción de una actitud humana que nos enorgullece: la solidaridad creciente y sostenida de los correntinos frente a la donación de órganos y tejidos.
Las razones de la solidaridad
El trabajo de quienes integran CUCAICOR y de quienes se sumaron a las propuestas del organismo durante el año 2006, permitió comprobar que es imprescindible llevar adelante un accionar que se desprenda de una política institucional clara y coherente, sustentada sobre valores inviolables: respeto mutuo, información veraz y libre decisión. El hacer médico está fuertemente enlazado al hacer educativo y al hacer comunicacional. Cada resultado médico, cada donación concretada y autorizada por la familia donante, vuelve a la sociedad como mensaje difundido por los medios de comunicación. Cada actividad educativa, cada Jornada de Diálogo Abierto, se convierte en diálogo social y educativo en las comunidades y las instituciones participantes, retroalimentando a otras familias, quienes se tornan capaces de expresarse solidariamente aceptando la donación de órganos. Esta política de trabajo, apoyada y sustentada sobre tres grandes ejes vertebradores: accionar médico, hacer educativo y relaciones comunicacionales, y el vínculo creado y consolidado con Instituciones y personas que nos ayudan y apoyan, son las fortalezas del Organismo, conforme expresan sus miembros: “El trabajo profesional que cada uno de nosotros lleva adelante esta apoyado sobre el convencimiento personal de que aquello que estamos haciendo es un aporte a la vida. Pero estar convencidos y trabajar arduamente no alcanza cuando aquello que realizamos depende del desprendimiento solidario de las familias que deben aceptar donar. Por ello, aseguramos que nuestras fortalezas son: nuestra política de trabajo, los valiosos vínculos que hemos podido crear con otras Instituciones y con la sociedad correntina, la manera en que hemos perfeccionado el hacer profesional específico apoyado y enlazado al hacer educativo y al hacer comunicacional que nos conecta y nos integra a la sociedad de donde provienen las donaciones y a donde retornan, felices, las personas trasplantadas” nos expresa la Lic. Susana Chercasky. Coordinadora de Educación y Comunicación de CUCAICOR
¡¡ Gracias, Muchas Gracias !!
por estar con nosotros y por acompañarnos incondicionalmente durante todo el año 2006!!
Dr. Ángel Esteban Piacenza, Lis. Susana María Chercasky, Lic. Víctor Hugo Benitez,
Dr. José Cialzeta, Dr. Jorge Ojeda, Dr. Héctor Alvarez, Dr. Jorge Riera, Tec. Sandra Elgul,
Prof. Alejandra Vázquez, Tec. Gabriela Vallejo, Sra. Mirta Almirón, Sr. Antonio Elorrieta.
Prof. Lic. Susana María Chercasky
Coordinadora de Educación y Comunicación
CUCAICOR
Belgrano 224 – (3400) Corrientes – República Argentina
TE. (03783) 421182– 15406908 – 450791
cucaicor@ciudad.com.ar
www.cucaicor.com.ar
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2006-12-05 :
Carta de Lectores: Aprender a Protestar por Alberto Medina Mendez
Piquetes, marchas, cortes de rutas y puentes, paros del campo, pedidos de aumento salarial con métodos similares, han pasado a ser parte de un lamentable escenario al que parecemos habernos acostumbrado como sociedad.
Muchos argentinos están convencidos de que esta forma de manifestarnos es eficaz, pacifica y legitima.
Resulta difícil compartir esa idea. La legitimidad del reclamo debería estar asociada a las causas justas, cosa que no siempre sucede en estos casos que ocupan los titulares de los diarios.
Por ordenados que sean estos modos de expresión, asumen casi siempre, una importante cuota de intolerancia, autoritarismo e imposición, obteniendo repercusión mediática en base a vulnerar derechos de terceros.
Algunos intentan encontrar justificación aduciendo que el Gobierno ejerce mayor violencia cuando discrecionalmente toma decisiones que afectan determinados intereses.
Más allá de la veracidad relativa de estas afirmaciones, no se trata de ver quien viola MAS los derechos. No se legitiman actos en función de la ilegitimidad de otros.
Lo que sigue quedando claro es que los argentinos tenemos una permanente imposibilidad para canalizar nuestros reclamos, encontrando consuelo en argumentos tan simplistas como infantiles.
Esas decisiones gubernamentales, con las que no siempre acordamos, están tomadas por funcionarios que aterrizaron en sus puestos contando con el apoyo formal de miles y hasta millones de votantes que los colocaron allí.
Este lenguaje extorsivo con el que pretendemos comunicarnos socialmente no nos puede llevar finalmente a nada bueno.
El enfrentamiento entre nosotros, el mero hecho de perjudicarnos para llamar la atención de los medios, practicar ese triste juego de mendicar derechos no puede ser jamás legitimado por una comunidad que apueste seriamente a lograr avances institucionales.
Los cambios no se consiguen con métodos tan inmorales como los que se aspira combatir.
Cuando los argentinos aprendamos a plantear nuestras diferencias, a defender los mas básicos derechos, con mas democracia, con mas institucionalidad, probablemente tengamos una chance de mostrar que somos serios y que los gobiernos, cualquiera sea su signo político, meditarán antes de tomar decisiones de este tipo.
Los gobiernos, la política tradicional, el poder en general, solo respetan a la sociedad, en tanto ella es capaz de retirarles esa herramienta que les posibilito el acceso a sus puestos.
Los cortes, piquetes, movilizaciones o cuanto formato de manifestación popular se plantee suele gozar de poca aprobación social.
Estas prácticas se están generalizando lamentablemente. Las utilizan los profesionales del chantaje para conseguir ventajas sindicales, planes sociales, o aumentos oportunistas. Pero también caen en esta trampa, desde los sectores que reclaman justicia a otros que plantean cierta discriminación.
Se mezclan así alguna ingenuidad de justas causas, con chantajistas aprovechadores y especuladores de la política. Resulta así complejo separar la paja del trigo.
Si queremos recuperar la dignidad, si pretendemos merecer el respeto de nuestros hijos, si apostamos a ser mas que ayer, tendremos que desaprender esta forma de comunicarnos.
Las decisiones importantes, las formas, los reclamos, se plantean institucionalmente luchando allí donde corresponde, desnudando la corrupción del sistema y planteando a legisladores y a funcionarios los cambios que consideramos necesarios.
La sociedad debe orientar la acción de sus gobernantes, pero no apostando al triste ejercicio de la mendicidad, o de la extorsión.
No son las únicas formas. La ley de la selva esta reservada a otras especies. No se trata de la supervivencia del mas apto, ni de la típica picardía local.
Seguir con esto, no sirve. Solo le estamos dando de comer a los oportunistas de siempre y reforzando el poder de quienes se dan el lujo de hacer lo que quieren, cuando quieren y como quieren.
Los caminos los brinda la Republica y la democracia. Debemos animarnos a recorrer los senderos de la institucionalidad. Sabemos que es más difícil. Hasta probablemente esta opción nos ponga pesimistas.
Lo concreto es que el rumbo actual no nos conduce a ninguna parte. Solo a una mayor desintegración. Alejarnos de la vía institucional, conlleva otros peligros que exceden el análisis de cada reclamo.
Instalar estas modalidades como viables y efectivas atentan contra el futuro de nuestras sociedades. Va siendo tiempo de apelar a la imaginación, pero por sobre todas las cosas, de proponernos la necesidad de aprender a protestar.
por Alberto Medina Méndez
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