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2005-11-19 :
Mercedes, cuna del chamamé del país
Fiesta del Chamamé y la Cultura
La Fiesta del Chamamé y la Cultura de Mercedes, tuvo su bautismo de fuego, fue a todas luces un gran espectáculo que contó con muchos ingredientes para destacar, la organización, un despliegue inusual de luces y sonido de primerísimo nivel, y el desfile de artistas consagrados que figuran entre los mejores de su género.
En la inauguración no podía faltar uno de los artistas locales prodigios, Julián Zini (el anfiteatro lleva su nombre) quien bendijo la Fiesta con una oración que lleva su impronta lírica, mientras la presencia de la imagen de la Virgen de las Mercedes custodiaba el escenario.
El numeroso público presente disfrutó de la actuación de notables figuras del chamamé, intercaladas, la primera noche, con jóvenes valores que competían por un lugar en las veladas siguientes.
Así pasaron el misionero Julio Lorman, Sánches Salinas con Moncho Oviedo, los entrerrianos Alma de Montiel, con una actuación consagratoria que se ganó el cariño de los espectadores, Los Mercedeños, Emiliano Cardozo, festejando 61 años y Simón de Jesús Palacios, todo un showman.
Para destacar, detrás de una de las tribunas que daba al Parque Mitre, se encontraban artesanos locales, quienes exponían y vendían sus trabajos, también hubo un gran servicio de cantina y comidas típicas como empanadas y mbaipú. Además se estrenaron los flamantes camarines, detrás del escenario, dotados de baños privados para comodidad de los artistas. La locución estuvo a cargo de Jorge Valdés y Víctor Omar Oviedo, dos presentadores con experiencia en festivales chamameceros.
El sábado, en un clima inmejorable para salir debido al calor que hubo en toda la jornada y en vísperas del domingo, fue el turno de Alfredito Aranda, Concepción Tres, Soriano Sosa acompañado del maestro Pocholo Airé, los hnos. de Pomper, Trébol de Ases, Carlos Talavera quien elogió la organización, interpretando lo mejor de su repertorio, a punto de cumplir 30 años al frente del Cuarteto Santa Ana, Oscar Mambrín, Lacho Sena, Juan y Ernesto Montiel, Nostalgia Guaraní y Paquito Aranda.
El domingo fue la jornada más emocionante debido a una serie de hechos que marcaron a fuego la fiesta, como la sentida interpretación de Flores del Alma por el Bocha Sheridan, homenajeando a sus hermanos desaparecidos en la tragedia de Bella Vista, con un hilo de voz en la garganta y el llanto contenido en los ojos de las miles de personas presentes, entre ellas su mamá Eva; el poema dedicado al artista Cani Zárate, autor de la bandera de Mercedes, desaparecido este año, a cargo de su amigo “Marabunta”, o el recitado de Guillermo, un muchacho discapacitado, quien invitado por el Paí Julián hizo Chamamecero, desatando la euforia del público y del mismo sacerdote. Completaron la grilla del último día Nicolás Brouchoud, premio revelación como mejor intérprete vocal masculino, Mirian Asuad, Santiago Verón, Sangre Paiubrera, las Hnas. Vera, Vera Monzón, Juancito Guenaga, Eustaquio Miño y Los Matuá Mercedeños.
En fin, la síntesis quizás esté en las palabras de Zini “Dentro de unos años el país va a venir acá, porque Mercedes es el centro intelectual y cuna del chamamé”
El público:
Si bien se esperaba más gente, el numeroso público que asistió durante las tres noches salió regocijado por la Fiesta y prometió volver el año que viene, como así también transmitir el mismo entusiasmo a otros que no pudieron venir. Casi todos coincidieron que es el precio que se paga cuando el espectáculo es nuevo y no tiene la difusión o promoción que otros, los cuales ya llevan muchos años de experiencia. Algo que los organizadores deberán tomar en cuenta para la siguiente edición. Es cierto, los mercedeños tenemos actitudes que no condicen con lo que solemos predicar, somos contradictorios y a menudo egoístas con nuestros propios intereses. Es así que después de tantos años de pedir que Mercedes cuente con su propio festival, muchos de esos quejosos entusiastas no estuvieron presentes, es más, son los que señalan con ahínco los defectos y posibles errores de la Comisión, en ves de apoyar con su presencia el esfuerzo que otros han hecho para llevar adelante colosal emprendimiento.
Lamentable:
El propietario de una radio local que juega a ser periodista en sus ratos libres se encargó de desteñir con sus críticas la Fiesta. El martes, en un diario provincial, del cual es corresponsal, se publicó un lamentable artículo donde incurre en severas deformaciones de la realidad. Después nos enteramos que todo viene porque su emisora no estuvo entre las que promocionaba el show, lo cual- sugirió- influyó para que vaya poco público.
La verdad es que su FM es una de las que tiene menor índice de audiencia en la ciudad, así que no hubiera aportada nada significativo al incremento de la concurrencia.
Lo triste es que estas personas nos dejan mal en otras partes, con sus comentarios irresponsables que lejos de ayudar a construir, impiden que los demás puedan progresar debido a su codicia, a su actitud negativa, cuyo único fin es “embarrar la cancha”.
El nuevo Lacho Sena
Uno de los puntos más altos del espectáculo fue la revelación de un niño que hace tiempo viene llamando la atención de mucha gente. Se trata de Nicolás Brouchoud, llamado a ser una estrella por su capacidad interpretativa que se ganó el primer premio a la mejor voz masculina del certamen de jóvenes valores. Nicolás tuvo la oportunidad de estar en la grilla de los artistas que cerraron la Fiesta, el domingo, y no la desaprovechó, con talento, carisma y aplomo se ganó el respeto del público que le pidió que se quedara un rato más y haga unos bises. Tiene todo para ser un grande, además ejecuta muy bien la guitarra, a lo que le agrega una dosis de personalidad que lo hace distinguido. Por su manera de cantar y elegir el repertorio, tenía que ser alumno de Lacho Sena, quien ya puede quedarse tranquilo, tiene un gran sucesor.
El momento más emotivo
Sin dudas fue aquel cuando el Bocha Sheridan, a pedido del presentador, recordó a sus hermanos Gringo y Michel, fallecidos en la tragedia de Bella Vista. Fueron varios minutos en los que el auditorio se quedó en silencio, mientras Bocha trataba de sacar de adentro palabras para expresar su emoción, con un nudo en la garganta, el mismo que todos los presentes tenían también. Para más, tomó la guitarra y arrancó con los acordes de Flores del Alma. A esa altura, el público estaba erizado, sin habla, pocos creían que el músico pudiera terminar la canción sin quebrarse. Pero se aguantó el llanto, y pudo llegar al final, no sin algunos lagrimones inevitables. Fue un momento histórico, que siempre recordaremos, porque nos tocó las fibras más íntimas.
Fuente: Semanario Mi Ciudad.
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