| Que noche más triste… ¿en serio murió Carlitos? ¿No es una broma? Pero si lo vi esta tarde. - Sí. Un infarto, dicen. ¡La p…madre! Así de sorpresiva e inverosímil fue la noticia, fulminante como su muerte, dolorosa y difícil de asimilar. El “gordo” se fue en carnaval, justo cuando los corsos habían tomado la primera recta y cuando su polémico programa de radio empezaba a dejar las primeras esquirlas, poniéndole condimento a la fiesta, un clásico de cada verano, desde hace más de veintipico de años. Picante y furibundo, así era Carlitos, para amigos y no tanto, nadie se salvó de su crítica, a veces salvaje, a veces improcedente, nunca inadvertida.
Una vida desordenada, su intensa actividad periodística y empresaria que se llevaba puesta su precaria salud, su intransigencia para desafiar ...
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