Hamurabi fue un antiguo monarca de Babilonia, que pasó a la historia gracias a su célebre código. Este compendio de preceptos, se basaba en la ley del Talión, aquella que decía "ojo por ojo y diente por diente", pero Hamurabi tuvo la habilidad suficiente como para frenar algunos instintos de venganza y adecuarlos a cada situación, lo que no le quitaba rigor a la ley. Por ejemplo, si alguien ayudaba a un vecino a extinguir el fuego de su casa y en dichas circunstancias aprovechaba para robar, ese ladrón debía ser arrojado al fuego. Si un arquitecto diseñaba una propiedad que, en algún caso, ocasionaba la muerte de alguno de los que en ella vivían, y se comprobaba la responsabilidad del que la había ideado, éste debía pagar con su muerte semejante error. A partir del código, se fijaban las categorías sociales, se organizaba la familia y se repartían las riquezas. El posterior derecho romano, le debe bastante a sus antecesores, en especial a este milenario Código de Hamurabi. |